Intralipoterapia: Liposucción sin Cirugía

El tratamiento de grasa localizada sin cirugía es una de las demandas más frecuentes en los centros medico-estéticos, tanto por parte de hombres como de mujeres.

Es una adiposidad resistente a dietas y ejercicio que se debe frecuentemente a un compromiso hormonal, y de alteraciones en la resistencia a la insulina, como es el caso del síndrome metabólico.


Las zonas donde la grasa se acumulan mayormente son: el abdomen, las caderas, la espalda y la cara interna del muslo o rodillas.

El tratamiento consiste en infiltrar en la zona a tratar un fármaco capaz de deshacer la membrana de la célula grasa, siguiendo unas pautas concretas en función del área corporal. La grasa liberada será eliminada por el propio organismo, apoyándose al mismo tiempo con técnicas de drenaje linfático para facilitar el proceso.

Sólo un médico entrenado debe realizar este tratamiento ya que una buena técnica de infiltración es fundamental para que el tratamiento sea seguro y eficaz; su uso incorrecto podría alterar la dermis, provocando efectos secundarios.

 

Se realiza en varias sesiones de tratamiento separadas por 21 días cada una de ellas, siendo mínimo 2 sesiones y máximo 5 de manera consecutiva. Los resultados se pueden apreciar desde la primera sesión y mantenerse en el tiempo si mantenemos unos hábitos saludables.